Edición del programa de becarias y becarios “México Siglo XXI” por la Fundación Carlos Slim y Fundación Telmex – Telcel, un programa que busca formar líderes entre estudiantes. Esto se logra con ejemplos de líderes de por medio con su experiencia y formación que han transformando a sus sociedades. En este caso, presentamos a Pascal Soriot, Director Ejecutivo de AstraZeneca, la cual está haciendo frente a la pandemia de COVID en el sector de salud, y este año, tomó parte del evento “México Siglo XXI”.

Hacer un mundo mejor, forjar un futuro positivo ante esta situación. Tenemos que considerar que esta es la primera pandemia que sucede en una situación ante un mundo totalmente interconectado y en plena transición de cambio de era. Estamos ya en una realidad que nos dirige hacia una nueva normalidad, Pascal nos platica un poco de cómo ha logrado esto y cómo está liderando esta gran empresa enfocada a la ciencia e innovación. A continuación, presentamos su postura ante ello, siempre acompañado de sus valores, liderazgo y postura.
Nos menciona que todo es fruto de un trabajo arduo, un compromiso y una flexibilidad. Llevar su vida hacia infinitas direcciones. Al principio es difícil, es normal, todo inicio cuesta. Ahí es donde te forjas: valores, estilo de liderazgo y apreciación de cómo todos podemos contribuir a la sociedad. Es esto lo que le permite determinar una travesía hacia el éxito, en su caso, ser el CEO de AstraZeneca.
“De la adversidad surge una oportunidad única para convertirnos en mejores personas y así construir una sociedad más sólida”
PASCAL SORIOT
Como ya podemos percibir de él, le toma una gran importancia a la idea de apegarse y vivir según sus valores. AstraZeneca tiene un enfoque de la innovación científica: impulsa los límites de la ciencia para ofrecer medicamentos que cambian vidas y hacen frente a las enfermedades que desafían la salud.
“¿Qué ha ayudado a orientar nuestras acciones en AstraZeneca durante el cambio?”
Pascal nos presenta la primera pregunta referente a cómo AstraZeneca se enfoca hacia el cambio en medio de la situación:
Primero, identificar y establecer un enfoque estratégico claro.
Segundo, establecer un propósito compartido que guía a todos, ese propósito compartido es traspasar las barreras de la ciencia para descubrir medicamentos que cambien vidas. “Nuestra meta común, la razón por la que venimos a trabajar todos los días es innovar […]. Definimos un conjunto de valores que son más que palabras en papel, nos ayudan a impulsar el progreso a diario, así como actuar como un mecanismo de control y equilibrio en todas nuestras acciones”
En esto se resumen los valores de la empresa. Un propósito común: es esencial saber por qué vas a trabajar cada día.

Pascal plantea la importancia de los valores que le adhieren a él y a AstraZeneca. Primero, siguen la ciencia yendo tras los giros que ello presenta. Buscan que los pacientes sean el centro, es el fin último. Se enfocan hacia oportunidades para innovar, para así obtener los mejores resultados posibles.
Todo esto muestra la postura de AstraZeneca, su toma de decisiones y conductas, frente a una respuesta ante el COVID-19, su vivencia de cada uno de sus valores.
“¿Tenemos claros cuáles son nuestros valores y cómo están conectados con sus decisiones?”
Pascal siempre nos pone en una postura de reflexión personal, social y laboral. La importancia del liderazgo, un factor clave que ha sido central en el progreso de AstraZeneca. Los líderes son cruciales para respaldar toda empresa, proporcionan orientación, identifican prioridades y agilizan la toma de decisiones, necesitan reforzar todos los días el propósito compartido y vivir los valores propios de la persona y la empresa. Para ello, es necesario considerar el estilo de liderazgo que se tiene en estos dos ámbitos, para tener clara la realidad que nos impulsa.
Parte de esa ambición que tiene AstraZeneca se ve ejemplificada en su programa “Ambición carbono cero”, que compromete a la empresa a eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero de sus sitios para el 2025. Cada uno de nosotros tiene el potencial para contribuir a la sociedad y, colectivamente, hacer una diferencia. El COVID-19 es un ejemplo sin fronteras, ha tomado vidas en todo el mundo, ha golpeado a la economía.

Conforme avanzaba el virus, establecieron cuatro objetivos para marcar la diferencia:
1.- Brindar ayuda de emergencia y apoyo humanitario.
2.- Asegurar la dispersión de los medicamentos sin la necesidad de ir al hospital.
3.- Mantener el suministro de los medicamentos.
4.- Impulsar la investigación y el desarrollo

Potenciaron la investigación de anticuerpos monoclonales del COVID-19, apoyando la respuesta inmune del cuerpo para poder neutralizar el virus, una opción preventiva. Esta acción cuenta con el potencial de tener un efecto inmediato en el paciente, así, se podría utilizar para fines profilácticos o como tratamiento terapéutico.
A principios del 2020, establecieron una colaboración con la Universidad de Oxford para desarrollar, fabricar y distribuir globalmente la vacuna potencial de la Universidad. Las fases I/II publicadas en julio, demostraron ser alentadoras. Las pruebas de las últimas etapas se han visto reflejadas alrededor de 18,000 personas, y siguen en aumento.
Con las pruebas actualmente aprobadas para reiniciar y continuar, se espera poder anunciar resultados a finales de este año. Por supuesto, se busca garantizar el que la vacuna llegue a los pacientes, por lo tanto, se ha asegurado la capacidad para suministrar alrededor de tres mil millones de dosis al mundo. Claro que se entra en un dilema, de quién será el primero, para resolver esto, establecieron cadenas de suministro paralelas en diferentes regiones para garantizar una distribución general. Esto incluye un convenio con la Fundación Carlos Slim, para suministrar la vacuna en América Latina.
“Este proyecto ha sido una gran demostración de la alianza público-privada”, afirma Pascal, pues es una colaboración de distintos países de América, ejemplificando que ninguna pandemia es más ante un sinfín de participantes con la misma causa.
Uno de los puntos que más han impactado frente a la postura de AstraZeneca, es que se han comprometido a poner a disposición la vacuna sin obtener utilidades durante la pandemia, a fin de que todos en el mundo tengan acceso a ella de manera justa y equitativa. Esto nos da una muestra enorme de su postura humanitaria ante la complejidad de la situación y es digna de ser aplaudida.
El futuro por el que luchamos muchos se está haciendo presente, un mundo en el que podamos abrazar a nuestros seres queridos, demostrando esa lucha y ese cuidado que hemos tenido por meses.
El mensaje de Pascal no solo es sobre AstraZeneca, sino nos alienta a avanzar en nuestras vidas profesionales y personales. Nos hace pensar en nuestro propósito y a pensar qué tanto coincidimos con las empresas que estamos trabajando, así como el estilo de liderazgo que percibimos sobre nosotros y los demás, pues al final de todo, se resume en pensar a lo grande y considerar cómo podemos hacer una diferencia en la sociedad.
“Lo que nos ha enseñado la situación de COVID-19 es que nuestra sociedad es más frágil de lo que creíamos. El mundo necesita unirse antes de enfrentarnos a retos aún más difíciles de superar”, afirma con mucha seguridad Pascal. Todo esto es una crisis global que demanda una respuesta global. No hay compañía o persona que pueda resolver este desafío por sí solo. Y así, México hace presencia en esa alianza, primeramente, con la Fundación Carlos Slim para asegurar la distribución de la vacuna, entre otras operaciones; así como el trabajo aliado con el fabricante mexicano Liomont en el proceso de transferencia de tecnología para elaborar el producto terminado para América Latina.
¿Porqué la mayoría de las veces esto sólo sucede cuando hay una crisis?
Ante esto, nos viene una pregunta de suma reflexión. Todos tenemos un potencial que podemos dirigir hacia la sociedad, no solo es este problema mundial, el cambio climático es uno que nos ataca a todos por igual, y del que varias empresas han sido conscientes de ello. Sin embargo, hemos visto que la pandemia de COVID-19 se ha manifestado en tiempo real, con una trágica pérdida de vidas, sistemas de salud colapsados, y con consecuencias económicas y sociales fatales. Existe un sentido de urgencia que infortunadamente no está vinculado al cambio climático, cuando hay una crisis urgente se gesta una necesidad de colaborar, todos lo estamos experimentando juntos y se necesita combatir juntos.
“Cuando pasemos a la siguiente nueva normalidad, podremos voltear hacia atrás y ver magníficos ejemplos de alianzas»
PASCAL SORIOT
A continuación presentamos palabras que resumen el pensamiento de Pascal y AstraZeneca: “Cuando pasemos a la siguiente nueva normalidad, podremos voltear hacia atrás y ver magníficos ejemplos de alianzas entre actores clave de todos los ámbitos de la Sociedad que nunca antes nos hubiéramos imaginado antes de esta pandemia […] Espero que el mundo llegue a aprender esta lección para realmente destinar recursos y esfuerzos para preparase a luchar contra el cambio climático y otras crisis potenciales. En verdad, es fundamental que los países de todo el mundo se unan para instituir planes a fin de luchar contra este terrible cambio climático, ya que, si no se controla, un día podría ocasionar una crisis que será muchísimo más grave que la actual crisis de COVID”.
Aprendemos de esta crisis, y Pascal nos enumera un listado de lecciones que nos ha dejado esta pandemia. Una lección que abarca temas económicos, sociales y tecnológicos. Se debe asegurar la salud mundial, debe ser un objetivo global, es decir, ante cualquier catástrofe o pandemia venidera, el sector salud debe seguir operando sin ningún inconveniente, siempre apoyado del sector tecnológico para facilitar estas tareas.
La segunda lección que afirma Pascal es que los gobiernos deberán renunciar a políticas centralizadas, deberá haber una coerción entre organizaciones públicas y privadas adoptando una colaboración.
La tercera lección que propone es referente a la aceleración de la digitalización de las sociedades. Simplemente sin la opción del “home office” hubiera sido un paro total de la economía.
“Las sociedades que se consideraban sofisticadas y robustas, en realidad han demostrado ser sumamente frágiles” Hay otras crisis potenciales sobre las cuales reflexionar.
Finalmente, Pascal concluye en el pensamiento sobre la crisis de COVID como un problema pequeño comparado con la grave crisis de cambio climático. Los gobiernos deben impulsar planes de recuperación económica invirtiendo en ciencia e innovación, implementación de sistemas de salud resiliente, un despliegue de la infraestructura digital. Todo esto enfocado hacia una colaboración internacional.
“De la adversidad surge una oportunidad única para convertirnos en mejores personas y así construir una sociedad más sólida”. Con estas palabras Pascal concluye dejándonos un pensamiento de preocupación hacia el medio ambiente, porque lo difícil no es la enfermedad, sino la indiferencia y aquello que atente contra la sociedad y el bienestar del planeta. La ciencia y la colaboración global permiten superar grandes desafíos. Debemos hacer estas nuestras herramientas para lo venidero.
Referencia:
Escrito por: Diego Leaños García