¿Alguna vez has querido invertir tu dinero? ¿Tienes miedo a perderlo? ¿Crees que no eres capaz porque no eres un corredor de bolsa? ¿Crees que el mercado de valores es un fraude?
Todas estas preguntas son reacciones muy comunes cuando se habla de inversiones, desde distintos perfiles, pero todas tienen el mismo origen, el desconocimiento y el miedo.
En la entrada del día de hoy, nos enfocaremos en una interesante historia, la cual nos deja distintas lecciones, las cuales comentaremos aquí a manera de opinión personal. Estas lecciones tienen un enfoque sobre inversiones y toma de decisiones, mientras que la otra es una breve moraleja sobre los valores en el trabajo y la determinación de las personas para seguir adelante.
La historia comienza con un personaje muy importante llamado Jim Simons, él es un matemático, académico, agente de fondos de inversión, corredor de bolsa, entre otros. Él es fundador y Ex-presidente ejecutivo de Renaissance Technologies Corporation, una firma de inversión privada con sede en Nueva York, con más de 15,000 millones de dólares en activos, y esta firma es nada más y nada menos considerada como el mejor fondo de inversión de alto riesgo (HedgeFund). Pero no nos dejemos apantallar por ese gran perfil y carrera, ya que Jim no empezó siendo un gran magnate, ni un millonario experto en finanzas.

El comenzó su carrera profesional después de recibir su título en matemáticas por el MIT (Massachusetts Institute of Technology), para después dar un salto a una rama interesante, la de investigación códigos para el gobierno, más específicamente para el Instituto de Análisis de la Defensa, en donde a la par, daba clases de matemáticas en el MIT. Un tiempo después, cuando estaba ocurriendo la guerra de Vietnam, uno de sus jefes dio una declaración a un periódico al respecto, en donde expresaba su opinión de que ganarían la guerra de Vietnam, lo cual molestó un poco a Jim Simons, ya que el pensaba que la guerra era una tontería, y no quería ser representado por la opinión de ese superior. Él mandó una carta al periódico explicando que la opinión de ese superior, no es la de todos en el trabajo, lo cual lo llevo a ser despedido unos días más tarde.
Aquí encontramos la primera moraleja, la de los valores en el trabajo. Jim Simons, nos demostró que su ética profesional era muy importante, tanto que desafió ordenes de un superior en el gobierno a nivel militar, sin pensar realmente en la consecuencia del despido, ya que no siempre los superiores tienen la razón, o en ocasiones estos pueden llevar a comentarios que puedan dañar tus valores o simplemente, no concuerdas con los valores de la organización en la que laboras, por lo que es mejor expresarse de manera respetuosa, y en ese caso no temer a un despido, en ocasiones ese despido te puede llevar a mejores cosas en la vida, como fue el caso de Jim, el cual después de esto hizo notables descubrimientos en matemáticas, los cuales se convertirían en una base fundamental para ciertos cálculos en física.
Después de pasar por esas experiencias, Jim decidió hacer su propia empresa en el mercado financiero, la cual llamó Renaissance. Este fondo de inversión era sorprendente, ya que otorgaba rendimientos exageradamente altos, pero con la sorpresa de riesgos o volatilidad relativamente baja comparada a los riesgos que asumía. Esto nuevamente por su capacidad de desafiar el conocimiento previo y las teorías, ya que el no creía en la teoría más usada para los portafolios de inversión, la de la cartera eficiente o de Markowitz.
El secreto para el éxito de Jim en los mercados financieros fue su habilidad de juntar un grupo de personas asombrosas, la recolección de una cantidad tremendamente grande de datos y su habilidad de desafiar el conocimiento previo.
Él llegó a aplicar técnicas basadas en datos, lo que hoy conocemos como Machine Learning. Su equipo creaba modelos basados en los datos, para predecir el futuro de las acciones, uno de los pioneros en el campo de la automatización y aplicación de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial en el mundo de las finanzas.
Ya que tenemos esa breve historia sobre un matemático que se volvió un genio financiero y que logró grandes cosas en la industria, llegamos a la segunda moraleja, principalmente la que contesta las preguntas que comentamos al inicio. Esta moraleja habla de que no importa realmente cuál es tu formación académica inicial, no importa tu antecedente, no importa de dónde seas o de dónde vengas, al final sólo importa el interés, las ganas, el tiempo que se dedica a aprender y aplicar lo aprendido, la visión, los riesgos o desafios que tomes y el desafiar al sistema, a los superiores o a lo que ya está impuesto, sin temor.
Tenemos muchos otros ejemplos de personajes importantes en la historia moderna de las finanzas que no eran financieros, como Michael Burry, quien era un médico y él fue el que detectó la burbuja y la crisis de 2008 en EUA y creó los famosos CDS (Credit Default Swaps).

Lo último y lo emocionante de la entrada para el fin del blog, es la sorpresa, que este matemático utilizaba modelos que hoy conocemos de machine learning, para predecir sus acciones, esto en los años 80’s, alrededor de hace 40 años. Por lo que realmente el valor de la inteligencia artificial no radica como tal en si misma, pero si en su aplicación a distintas ramas de estudio, en la cuales puede hacer maravillas.
Para cerrar, me gustaría despedirme con lo siguiente: Muchas veces las inversiones no sólo son de dinero, también de tiempo, y eso es algo que casi nunca valoramos.
By; José Rodríguez
*No soy dueño, ni el blog de las imágenes aquí presentadas, estas son de sus respectivos dueños.
Fuentes:
Jim Simons. (2015). The mathematician who cracked Wall Street. 2020, de TED Sitio web: https://www.ted.com/talks/jim_simons_the_mathematician_who_cracked_wall_street?fbclid=IwAR15nYH8j4SqTdnFsVn8R_hrXszr3OqxbYbDY8j_fPSUT2WCIYKon4A9N70