
Como es sabido, el año 2020 está marcando la historia mundial. Esta pandemia muestra tanto fortalezas como debilidades, personales, sociales y tecnológicas que se aplican ante esta situación.
El COVID-19 causó en todos los países una crisis, golpeando a los grupos más vulnerables de manera particular a los adultos mayores de 65 años y personas con problemas de salud. Esta crisis se debió a la facilidad con la que se esparcía el virus, siendo necesaria su desinfección para prevenir el avance del mismo.
En esta sección, mencionaremos la funcionalidad de los rayos ultravioleta ante la desinfección del COVID-19, utilizados en el robot UV-D, el cual recibió un premio a la Innovación y el Emprendimiento en Robótica y Automatización en el año 2019.
“El coronavirus, que se contagia como una gripe, exige disminuir las interacciones entre humanos con el fin de contener su propagación, además, este robot es capaz de hacer entregas de medicamentos en las habitaciones de los pacientes sin necesidad de que acuda una persona. Cerca de Seattle, este robot que llevaba un estetoscopio ayudó a los médicos a auscultar a una persona para descartar coronavirus, sin necesidad de exponer al personal humano. Y si pensamos en beneficios secundarios, atrás quedó la necesidad de sanitizar cada vez, la ropa que usa el personal cuando ingresa a las habitaciones de alto riesgo, disminuyendo también, el uso de potentes detergentes y líquidos de desinfección” Profesor Val Edwards-jones [1] .
Una correcta limpieza en hospitales equivale a una mayor seguridad de pacientes y personal médico, además de mantener una mejor presentación del propio espacio.
Varios estudios afirman que el entorno directo de los pacientes, por ejemplo, las habitaciones, está repleto de microorganismos nocivos que aumentan las probabilidades de contagio. En este punto, la esterilización del ambiente juega un papel clave a la hora de reducir estas probabilidades.
Estudios recientes han demostrado que la radiación onda corta ultravioleta (UV) es capaz de eliminar los virus, MERS y SARS a nivel hospitalario, mejorando así la limpieza del área de cuidados intensivos, salas de medicina general y habitaciones individuales.

Desde hace varios años la luz UV ha sido ampliamente usada para esterilizar pequeños flujos residenciales, así como grandes flujos en proyectos comerciales e industriales; pero hoy es un método efectivo para prevenir la propagación de COVID-19.
En países como China (Wuhan Wuchang Hospital) ya se están usando sistemas con lámparas UV para prevenir la infección y contribuir como solución práctica en la lucha contra la propagación del virus [2].
El efecto germicida depende de la longitud de onda de los rayos UV, el cual puede ser más efectivo contra diversos microorganismos al destruir los ácidos nucleicos y el ADN a menores distancias [2].
La luz ultravioleta (UV) es una forma de luz invisible al ojo humano. Ocupa la porción del espectro electromagnético situada entre los rayos X y la luz visible.
Una característica única de la luz UV es que un intervalo específico de sus longitudes de onda, el comprendido entre los 200 y los 300 nanómetros (una milmillonésima parte de un metro), se clasifica como germicida, es decir, puede inactivar microorganismos como bacterias, virus y protozoos. Esta capacidad ha permitido la adopción generalizada de la luz UV como una forma respetuosa con el medio ambiente, sin sustancias químicas, eficaz para desinfectar y proteger ambientes frente a microorganismos perjudiciales [3].

La radiación UV penetra la pared celular de los microorganismos y es absorbida por los materiales celulares, produciendo mutaciones en su ADN que resultan letales en los organismos unicelulares, con lo que se puede provocar su debilitamiento, e incluso detener su reproducción. En el caso de las bacterias, gérmenes, virus, algas y esporas, éstas mueren al contacto con la luz [2].
A diferencia de los métodos químicos de desinfección, la radiación UV proporciona una inactivación rápida y eficiente de los microorganismos mediante un proceso físico.
Se ha demostrado que la luz UV es eficaz frente a microorganismos patógenos, como los causantes del cólera, la polio, la fiebre tifoidea, la hepatitis y otras enfermedades bacterianas, víricas y parasitarias [3].
Así pues, observamos otra medida preventiva que se suma para hacer frente al COVID-19, pues a partir de esta función, se pueden generear un sinfín de sitsemas previniendo al avance del virus garantizando su desinfección.
La salud y la tecnología son dos partes que empatan en cuanto al desarrollo humano y en esta ocasión la luz UV no es la excepción. Presenta una solución para hacer frente a esta situación de salubridad y alcance tecnológico.
Ante la crisis económica y sanitaria que ha generado la pandemia de COVID-19, es de suma importancia reconocer los grandes beneficios que nos brinda la tecnología durante este tiempo de crisis, en el que las industrias globales, comunidades y ciudadanos se unen para encontrar una solución. Es visible que para afrontar este escenario es necesario juntar aptitudes y alcances tecnológicos para generar el bien común.
Referencias
[1] Canifarma, «Robots de desinfección, procedimientos automatizdos hacen frente a coronavirus,» 03 Marzo 2020. [En línea]. Disponible: https://dispositivosmedicos.org.mx/robots-de-desinfeccion-procedimientos-automatizados-hacen-frente-a-coronavirus/. [Último acceso: 05 Mayo 2020].
[2] Iluminet, «Luz ultravioleta par prevenir la propagación de COVID-19,» 26 Marzo 2020. [En línea]. Disponible: https://www.iluminet.com/luz-ultravioleta-covid-19/. [Último acceso: 09 Mayo 2020].
[3] TrojanUV, «Introducción a la desinfección por UV,» 2020. [En línea]. Disponible: https://www.trojanuv.com/es/uv-basics?acceptCookies=1. [Último acceso: 09 Mayo 2020].