Nuevo a Bordo

El baile y yo.

Damos una nueva entrada en Interns of Big Data, y ante la situación del COVID-19, es una nueva experiencia para entrar en el mundo de los blogs, así como proufundizar en temas de tecnología e innovación.

Desde siempre he estado inmerso en el mundo de la tecnología, pues es un tema de mucho interés, al que se le puede explotar inmensamente, y del que cada uno tiene su forma de procesar los cambios.

En la infancia estaba inclinado hacia todo lo que tenía que ver con meter mano para armar y desarmar. Como ejemplo menciono unos juguetes que existían en aquellos tiempos llamados «Bionicles», que básicamente eran figuras de acción de tipo estructuras y engranajes, a los que podías armar y desarmar a tu gusto. Desde ahí comenzó mi gusto por los ambientes de la creatividad. Aunque siempre estuve dividido entre la tecnología y las artes, la arquitectura y la ingeniería. Al final optaría por esta última… ¿quién lo diría? En cuestión de semanas tomé esta decisión, de la que no me he arrepentido y de la que siempre encuentro nuevas cosas por hacer.

La ingeniería y yo

Actualmente estudio Ingeniería Mecatrónica en la Universidad Anáhuac Sur. Y como ya mencioné, siempre he estado en esto de armar y desarmar. Desde mi primer semestre en la carrera me involucré en el taller de manufactura de la Facultad de Ingeniería, en el que prestaba servicio becario donde desarrollaba más habilidades para hacer las cosas por mi cuenta. Tanto fue mi interés en esto, que decidí meterme en la escudería de electratón, en el que participaba manufacturando un carro eléctrico tipo «go-cart» para competencias, partiendo desde ceros. Aunque en un principio era un desastre en lo que hacía, pronte me fuí adiestrando para alcanzar a los más «pro» en manufacturar.

Ya les he contado un poco de mi parte tecnológica, y como les comenté, tengo mi otra faceta orientada hacia todas las artes. Igualmente, desde pequeño, siempre tuve habilidades para modelado en distintos materiales, dibujo y pintura. Y por ahora, una de mis grandes pasiones, es el baile, del que une vez odié, hoy me considero un apasionado por todos los géneros musicales, desde los estilos regionales mexicanos, hasta los más modernos como la salsa, hip-hop y bachata.

Siempre he tenido una obligación propia a aportar algo a los que me rodean. En este caso, me pregunto ¿cómo es que un ingeniero puede impactar en la sociedad y sus avances? La respuesta es sencilla, así como todas las carreras, todos tenemos de nuestra materia para aportar, y la tecnología es una de ellas.

Otra interrogante que me ha surgido es si la ingeniería tiene cavidad en el problema actual del COVID-19, aportando soluciones. La pandemia es una situación que no acaba y en la que los ingenieros podemos ser partícipes de los caminos viables para lograr un mundo más saludable.

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